Una hora después Dania estaba corriendo por las calles, para alcanzar a llegar, era tan emocionante la idea de encontrarse por fin con aquel lugar que tanto esperaba.
Luego de correr cerca de cuatro cuadras, de saltar 5 piedras y tropezarse dos veces, pudo ver el bus que tanto soñaba con subirse. Era un gran bus de dos pisos de color azul y con extraños dibujos repartidos por toda su estructura. Estaba estacionado al lado de la puerta del colegio, seguramente esperando que llegaran todos los alumnos que debía ir a conocer "el lugar" ese día.
Dania continuó corriendo hasta que llegó a la puerta del colegio, le hizo un gesto al portero, quien le sonrió de vuelta y pasó a toda velocidad la reja que encerraba la escuela.
El colegio era un gran edificio azul, con cerca de 6 pisos y una gran patio para la recreación, además tenía una gran cantidad de salas en lugares un poco apartados del edificio, para realizar las actividades extracurriculares, y también poseía un lindo parque donde los estudiantes podían relajarse. Dania no alcanzó a ver nada de esto que ya conocía de memoria, más bien pasó de largo y entró al edificio y subió las escaleras a toda velocidad, debía llegar al cuarto piso, donde estarían sus compañeros listos para salir, y si no se apuraba, no llegaría a tiempo para inscribirse en la lista de las personas que subirían al bus. Corrió hasta que llegó al cuarto piso y cuando abrió la puerta de la sala, todos sus compañeros se quedaron mirándola y comenzaron a aplaudir y a reirse al mismo tiempo. Ella totalmente desconcertada entró y se sentó en su lugar en la primera fila.
Al finalizar los aplausos, la profesora, que había estado sentada frente a su mesa en una esquina de la sala, se puso de pie y miró a todos antes de hablar.
- Ahora que ya estamos TODOS podemos seguir con nuestra explicación y ya no atrasarnos más con la excursión -
Dania sintió que sus mejillas comenzaron a arder, mientras la profesora y sus compañeros la miraban y se sonreían.
- Este viaje será sencillo y muy educativo - dijo la profesora esta vez poniéndose seria y apoyando sus brazos en la mesa - Se que muchos de ustedes han esperado toda su vida para poder conocer este lugar, y también se que otros no quieres saber nada del lugar y solo podrán aburrirse, pero como es un viaje obligatorio para todos los alumnos del último curso, deberán por lo menos fingir que están interesados.
- No diga eso profesora - la interrumpió un muchacho de piel algo oscura, muy alto y grueso en contextura desde atrás de la sala - Si usted sabe que muchos de nosotros odiamos esa profesión, que preferimos trabajar para nosotros mismos y no andarle cumpliendo deseos o fantasías a las personas.
Algunos de los que estaban sentados a su lado asintieron con la cabeza y sonrieron, aunque Dania pudo ver, o tal vez era solo cosa de su imaginación, que sus ojos se volvieron algo opacos y la sonrisa se veía solo como una máscara.
- Entiendo tu posisión Roberto y la respeto - le dijo a su vez la profesora - pero por esa misma razón te pido que respetes a los demás y a sus sueños de futuro, y también respetes a tu profesora cuando habla - La cara de Roberto tomó un color rojo y asintió con la cabeza, nadie se resistía a las órdenes de esa profesora - Para los demás, el viaje será en el bus de dos pisos que pudieron ver afuera, irán solos y unos guías que conocen el lugar les irán explicando cada una de las cosas que vayan viendo, yo, por miparte me quedaré aquí y los veré mañana, por que ya saben que si no la escoges y ganas tu lugar, ya no puedes ir más.
Diciendo eso se acercó a la puerta y la abrió, llamó a un hombre con un traje del color parecido al bus de la excursión, era una especie de buso, pero más bello, luego la profesora les dijo que comenzaran a salir, y Dania ya no podía más de la emoción, pronto lograría ver aquello con lo que tanto soñó, estaba tan emocionada que pasó a pisar a tres de sus amigos y chocó con la profesora, ella se rió la tomó de los hombros y le dijo:
- Mi niña, se que este es tu mayor sueño, y también se que anciste con la señal, pero ten cuidado que muchas cosas no son lo que parecen y no todo es belleza y alegría ni si quiera aquí.
Diciendo esto la hizo salir por la puerta y continuar con la fila, Dania no entendió mucho a que se refería, pero se sintió extraña, como si hubiese olvidado algo importante, a pesar de eso, siguió la fila por la escalera y el patio, y llegó donde estaba el bus, después de todo eso era lo que más quería, ya no podría alejarse, tenía que ir pasara lo que pasara.
Fin de la segunda parte
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^^ está kawai~~ sigue así n.n
ResponderEliminarmuy lindo tu blog,saludosssssssss
ResponderEliminarme gusto la lectura , me atrapa la historia, pero... ??? me hcisite imaginar muchisimos posibles lugares que hiban a visitar esos alumnos.
ResponderEliminarte dejo mi saludo prometo visitarte mas seguido